Yo soy uno de ellos

Con el lema “Yo soy uno de ellos”, se pretende iniciar a los niños en la certeza de que no hay distinción entre unos y otros, y que, por tanto, no puede haber discriminación entre ellos. Quienes por la fe y el bautismo se han incorporado a la Iglesia tienen el deber de vivir este lema y hacérselo llegar a quien aún no lo sabe. El que así lo hace se convierte en un "pequeño misionero".

Ser "pequeño misionero" es una experiencia que comienza al integrarse en la dinámica y los grupos de Infancia Misionera, en el ámbito de la comunidad eclesial. De esta manera, los niños se convierten en "pequeños misioneros".

Los niños, protagonistas de la misión

Por Anastasio Gil, director de OMP en España

Hace casi 172 años, un obispo francés, Mons. Forbin-Janson, conmovido ante la petición de ayuda de sus amigos para "salvar" a los niños de China, confió en los pequeños de su diócesis para ofrecer una respuesta. Ellos, de inmediato, se sumaron a una corriente solidaria hacia aquellos niños que no conocían, pero a los que sentían como "otro más". Fue la piedra tirada al estanque, que pausadamente fue produciendo círculos concéntricos de complicidad. Desde entonces, los niños de Infancia Misionera forman una red de cooperación entre todos, de manera que, sin conocerse, se aman y se ayudan, porque saben que para Dios todos somos iguales.


Los que conocemos a Jesús tenemos el deber de llevar a otros esta buena noticia y de ayudarles con nuestros bienes: es lo que hacen los misioneros







Objetivos Infancia Misionera 2015

1. Presentar a los niños la humanidad como una familia donde no hay distinción de personas, dentro de la diversidad, y descubrirles que Dios quiere que todos tengamos un mismo corazón.

2. Despertar en ellos la alegría de reconocerse como “uno más” en el conjunto de esa humanidad, así como el deseo de colaborar para que todos los niños tengan las mismas oportunidades.

3. Suscitar en los niños — ¡y en los mayores!— el deseo de compartir con los demás, mediante la oración y la ayuda económica, la alegría de ser “misioneros” de Jesús.

4. Participar en las actividades que organizan los responsables de Infancia Misionera tanto a nivel local, como regional y nacional.