La hora de los videojuegos africanos

La industria de los videojuegos en África está creciendo poco a poco y sus creadores pretenden mostrar las riquezas de las tradiciones en países como Camerún, Nigeria, Kenia, Uganda, Marruecos o Sudáfrica.

Los sueños, si los persigues, pueden alcanzarse. Esta es la lección que subyace detrás de cada una de estas historia de superación e ingenio.

Viajamos hasta el corazón del continente, a un país conocido como “la pequeña África” por albergar todos los ecosistemas, desde la playa y las montañas pasando por la selva y el desierto. ¿Ya sabéis cuál es? ¡Muy bien! Nos encontramos en Camerún y Olivier Madiba, al que siempre le habían gustado los videojuegos pensó: “¿Por qué no crear una empresa para darle vida a las historias que me contaban mis abuelos?” Y así fue como, con mucho trabajo y esfuerzo, este joven camerunés ha logrado constituir la primera compañía de videojuegos en la región, inspirados en África y en sus miles de tradiciones.

Olivier decidió invertir toda su energía para la creación de Kiro’o Games y con su último proyecto, un juego de rol llamado Aurion: el legado de KoriOdan, pretende que la industria de los videojuegos en África se vaya poco a poco consolidando. Los jugadores asumen el papel de un jefe tradicional que con la sabiduría del conocimiento tiene que tratar de recuperar el control de su reino que le ha sido robado.

También en países como Sudáfrica, Nigeria, Kenia, Ghana o Marruecos están desarrollando personajes, historias y desenlaces con inspiración africana con un objetivo fundamental: enfocar la imagen que se tiene del continente. África tiene un crisol vibrante de culturas, sin embargo, rara vez aparece en los videojuegos internacionales más allá de la representación negativa en los zombies negros de Resident Evil 5 o los “salvajes” africanos de Far Cry 2.


Los sueños, si los persigues, pueden alcanzarse. Esta es la lección que subyace detrás de cada una de estas historia de superación e ingenio.


El propio creador de Far Cry reconocía en una entrevista que “los entornos desconocidos, misteriosos y peligrosos de África me hacen ganar mucho dinero”. Pero como en esta sección estamos empeñados en mostraros que están equivocados con esta imagen del continente, os hacemos varias propuestas para que las exploréis y, por qué no, os atreváis a jugar y viajar, aunque sea virtualmente, al terreno.

Eso sí, en África los dispositivos mayoritarios no son la Xbox o PlayStation, sino los teléfonos móviles. Son mucho más baratos y su expansión es la más grande de todo el mundo. Así que no es difícil observar cómo en los autobuses de vuelta a casa después del trabajo hay gente que aprovecha para jugar una partida.

Lo más interesante es que la gran mayoría de los videojuegos tienen un componente educativo. Por ejemplo, en Kenia, un país con un tamaño similar a Francia, son muchas las personas que mueren a causa de la malaria, una enfermedad causada por un mosquito. Así, el keniano Allan Mukhwana ha creado Mosquito Hood y cuando el jugador completa todos los niveles del juego, el Gobierno se ha comprometido a premiarle con una mosquitera para prevenir las picaduras.

En Nigeria, la compañía Gamsole, la mayor empresa de desarrollo de juegos en el África subsahariana –que ha realizado 35 juegos en dos años– ha creado Gidi Run, que muestra a Lagos como una ciudad cosmopolita y lista para mostrar al resto del mundo.

Kuluya Games, también nigeriana, hace lo propio dibujando una zona rural lista para vivir y cultivar productos naturales. En Uganda se encuentra Kola Studios; en Johannesburgo (Sudáfrica) tiene sede I-Imagine Interactive; y Ubisoft Casablanca –filial francesa– es la empresa principal en Marruecos.

Estos son algunos ejemplos, la punta del iceberg, de toda una industria que muy pronto dará mucho que hablar.

Ya lo sabéis, África crea. ¡Hasta el mes que viene, amigos!