Sésamo


Sésamo (Sesamum indicum): Esta planta es originaria de África tropical con lluvias estivales. Pronto llegó a Oriente Próximo, India y China. En Mesopotamia ya se cultivaba el sésamo en el año 2.350 antes de Cristo. En la tumba de Ramses III –siglo XII antes de Cristo– puede apreciarse en unos relieves cómo los egipcios añadían sésamo a la masa del pan. El sésamo llegó a América transportado por los esclavos, quienes utilizaban las semillas para espesar y dar sabor a gran variedad de platos. A las semillas de sésamo también se las conoce con el nombre de ajanjolí o aljanjolí.


Características

Planta anual con raíces muy desarrolladas, puede ser muy ramificada o sin ramas, dependiendo de la especie. Tallo recto y generalmente cuadrangular con una altura entre los 0,5 y 2,5 metros. Puede ser liso o velloso. Tiene un desarrollo bastante rápido, madura entre los 70 a los 150 días. Esta planta oleaginosa –vegetales de cuya semilla o fruto puede extraerse aceite– actualmente se cultiva en los países de Oriente Próximo, en zonas tropicales y subtropicales de América y África y en algunos países mediterráneos.

Hojas

Gran variedad en sus formas. Las superiores suelen ser alternas ovaladas o lanceoladas. Las inferiores, opuestas y lobuladas. Los bordes se pueden presentar lisos o dentados. Son de color verde, aunque la parte de ellas más expuestas a los rayos solares tiene una coloración rojiza. En el envés presenta nerviaciones muy marcadas.

Flores

Solitarias o en grupos. Cada una mide de dos a cuatro centímetros de longitud en forma de dedal o campanilla con los bordes doblados hacia afuera. En general son de color blanco o ligeramente lilas, con tonalidades rosa o púrpura. La planta comienza a florecer a los seis u ocho semanas después de plantarla, desarrollando cada tallo decenas de flores.

Cultivo

Se trata de una de las primeras plantas oleaginosas que cultivó el hombre, ya en los tiempos de la prehistoria. Planta de una gran adaptabilidad, lo que permite su cultivo en zonas tropicales, subtropicales y templadas. Es, además, resistente a la sequía. Aunque hasta su maduración requiere lluvias frecuentes y un buen drenaje del suelo que impida el estancamiento del agua y los excesos de humedad.

Frutos

El fruto es una cápsula de cuatro aristas, apuntada, de dos a ocho centímetros de larga. En su interior hay una especie de celdillas llenas de semillas. El fruto se abre por la parte de arriba por donde se liberan a menudo más de 100 semillas muy pequeñas, aunque por lo general son aproximadamente 20 de un color blanco, marrón, rojo o negro, según la especie.

Semillas

Las diminutas semillas del sésamo son lisas, aplanadas y ovaladas por las dos caras. Poseen una gran cantidad de proteínas y lecitina, por lo que son muy adecuadas para regular los niveles de colesterol. Contienen abundantes aceites grasos –un 50%– y aportan gran cantidad de calcio. Son muy ricas en fósforo, hierro, potasio, vitamina A y B. Se pueden considerar un verdadero “ábrete sésamo” para la alimentación y la salud. Las semillas, que tienen un sabor a nuez, se pueden tomar crudas o ligeramente tostadas.

Aplicaciones

Las semillas son utilizadas en la cocina y repostería; en la elaboración de pan, galletas y pastelería. No pueden faltar en dulces tan típicos como mantecados y polvorones. Se pueden añadir a sopas, ensaladas, desayunos, purés y a una gran variedad de platos. El aceite de sésamo es muy sabroso y aromático. Sus valores nutritivos son muy valorados. El aceite se extrae prensando las semillas. La harina de sésamo constituye un alimento de gran calidad para los animales.