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Texto: Sebastián Ruiz-Cabrera

La primera película de animación nigeriana se estrenaba en diciembre mostrando a toda África que los niños y niñas tienen mucho que decir.

¡No os lo vais a creer! Hace algunas semanas, el 11 de diciembre, ocurría algo increíble. En Lekki, uno de los barrios más dinámicos de Lagos, la capital económica de ese gigante llamado Nigeria, se estrenaba Lady Buckit and the Motley Mopsters (LBMM). Pero oye, que no era una película normal. Se trataba del primer largometraje de animación hecho por nigerianos. Algunos de vosotros pensaréis que tampoco tiene nada de asombroso lo que os cuento cuando en las pasadas navidades se estrenaban cinco películas de animación e incluso en 3D.
Que sí, que sí. Pero en este país que no tiene una industria que se dedique exclusivamente a hacer cine de animación, es todo un logro. A ver: todo el mundo sabe que las naves espaciales que viajan a la Luna se construyen, en su mayoría, en la NASA, en los Estados Unidos, ¿verdad? Pues es algo parecido a lo que ha pasado con el estreno de esta película... Es como si en Madrid ahora nos dedicáramos a lanzar cohetes rumbo a Marte. Hubiéramos salido a las calles para festejar tan semejante hazaña, ¿no creéis?
No me lío. El asunto que os quería contar es sobre este trabajo con nombre tan largo, y que sus creadores han decidido acortar con las siglas LBMM. Así que, si tenéis las palomitas a mano, comienzo.

La película se inicia con escenas de un período en el que todavía no habían llegado los colonizadores blancos, de hecho, se le conoce como la época precolonial. Y tiene lugar en la pequeña localidad de Oloibiri, en la región del Delta del Níger. Esta comunidad vive principalmente de la pesca y la agricultura, y ahí fue donde se descubrió petróleo por primera vez en Nigeria en 1950.

El personaje principal es Buckit, una niña risueña de ocho años con una vida feliz que ve interrumpida abruptamente por unos acontecimientos que cambiarán el curso de su destino. ¿Y qué más os cuento de Buckit? Pues que su principal problema es que solo piensa en ella. Y solo habla de ella. Y solo mira por ella. Y… ¡exacto! Es una egocéntrica que se encontrará en un territorio salvajemente desconocido y donde conocerá a una banda de personajes muy inusuales que le harán cuestionarse su actitud frente a la vida, sus amigos y familiares.
Quizás sepáis que Nigeria es uno de los países que más petróleo produce del mundo. Por eso nos choca que en este país los cortes de electricidad sean tan frecuentes, más que en otros lugares de África. ¡Se va la luz constantemente! Y a veces los apagones duran varios días. Justamente por este motivo, y para completar todo el trabajo de diseño y no perderlo por un corte de luz tuvieron… presta atención: 18 ordenadores funcionando las 24 horas del día durante casi un año con generadores diésel.
¿Entendéis ahora por qué esta película es en sí misma, un milagro? Esperamos que llegue pronto a los cines en España para seguir aprendiendo de África, esta vez, a través del cine de animación y Buckit.
¡Hasta el próximo número!