ByM

Por P. Enrique Bayo | Ilustraciones: Bayomata

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REFLEXIONA

Relee el pasaje de Jn 8,12 que aparece en el texto y pregúntate seriamente cómo puedes tú irradiar luz en tu vida.


ACTÚA

Cuando «veas claro», con lucidez, que algo es valioso, llévalo a la práctica hasta que lo interiorices y forme parte de tu estilo de vida, como hacen los Bilenge ya Mwinda de República Democrática de Congo.

Como os prometí el mes pasado, hoy os voy a hablar de los Bilenge ya Mwinda. ¿Quiénes son y qué hacen? ¡Seguid leyendo!, lo vais a descubrir enseguida.

Cuando siendo un joven sacerdote llegué a mi querida parroquia de Santa Ana, en el noroeste de República Democrática de Congo, me pidieron que acompañara a los muchos grupos juveniles parroquiales, entre otros el grupo KA, del que os hablé el mes pasado, o los Bilenge ya Mwinda (ByM) del que os hablo este mes y que para mí fue un descubrimiento extraordinario.
Los Bilenge ya Mwinda, que en lengua lingala significa Jóvenes de la Luz, es un grupo de iniciación cristiana, para chicos y chicas a partir de 15 años, que tiene como objetivo construir un mundo en el que brille la Luz de Cristo. Está destinado a jóvenes que quieren tomarse en serio su bautismo y brillar por su comportamiento y por un estilo de vida cuyo modelo es siempre Cristo. Por eso, toma su lema principal del evangelio de san Juan (8, 12) donde Jesús dice: Yo soy la Luz del mundo. El que me siga no caminará a oscuras, sino que tendrá la Luz de la vida.
El grupo fue fundado en los años 70 por el obispo congoleño monseñor Matondo Kwanzambi —ya fallecido—, que partiendo de los valores de la cultura negroafricana ideó un camino de formación cristiana para los jóvenes. Como yo era sacerdote y se suponía que había recibido una buena formación cristiana, nada más llegar a la parroquia me hicieron «iniciador» de los ByM, pero la verdad es que necesité tiempo y estudiar mucho para comprender bien la metodología del grupo, porque yo desconocía muchos aspectos de la cultura negroafricana; sin embargo, conforme iba profundizando me iba maravillando de su enorme riqueza.

Etapas
La iniciación cristiana de los ByM comporta tres grandes etapas: Lucidez, Opción fundamental e Irradiación.

En la segunda etapa los jóvenes son llamados a ser testigos de Jesús y llevar su Luz allí donde estén.

La primera etapa tiene por objetivo ayudar a los adolescentes a «ver claro» dentro de ellos mismos y a su alrededor, porque solo entonces serán capaces de optar libremente por Cristo como fundamento de sus vidas, que es el objetivo de la segunda etapa. La última etapa, que dura toda la vida, la hemos traducido por Irradiación (Rayonnement en francés) porque en ella, los jóvenes son llamados a ser testigos de Jesús y llevar su Luz allí donde las circunstancias de la vida los conduzcan.
Durante la etapa de Lucidez, que dura como mínimo dos años, los chicas y chicos del grupo deben asimilar 16 lecciones que en la terminología propia del grupo se llaman «místicas» y que, como os decía, se inspiran en los valores de la cultura negroafricana. No son simple teoría, son contenidos que tienen que ser interiorizados hasta que formen parte del estilo de vida de los jóvenes, solo entonces realizan su promesa pública, siempre en la iglesia, con la mano derecha levantada y la mano izquierda sobre la Biblia. Os presento rápidamente algunos ejemplos de «místicas». Muchas mañanas encontraba a un grupo de ByM limpiando y barriendo los alrededores de la iglesia parroquia. Estaban poniendo en práctica la «mística del trabajo útil» para vencer toda pereza y convertirse en personas válidas para la sociedad. La «mística del bananero» les ayuda a descubrir la importancia de apoyarse en los otros, de formar comunidad y de ser solidarios. Utiliza la imagen del bananero, un árbol muy común en los trópicos, frágil y con pocas raíces pero que siempre crece agrupado para que, cuando el viento sople fuerte, juntos puedan resistir sus envites. A través de la «mística de la Fuerza Vital», los jóvenes aprender a acoger con gratitud la vida que reciben de Dios por la mediación de sus padres y crecen en el respeto a sus progenitores y a las personas mayores, algo muy importante en toda África negra. Se me acaba el espacio, así que otro mes os contaré más cosas sobre los Bilenge ya Mwinda.