Winnie Byanyima

Una luchadora nata

Texto: África González
Ilustración: Eduardo Bastos

Winnie Byanyima es una reconocida líder internacional en la lucha contra las desigualdades y el medio ambiente desde hace más de tres décadas. Hoy es la máxima autoridad en ONUSIDA, la agencia de Naciones Unidas que coordina los esfuerzos de la lucha contra el sida de 11 organismos de la institución. 

Cuando era una adolescente, Winnie Byanyima tuvo que abandonar su Uganda natal e instalarse en Kenia junto a su familia. Era el tiempo del dictador Idi Amín. Su padre era el líder del Partido Democrático, prohibido y perseguido por el régimen. Solo podían huir o morir. Su madre era maestra, así que, en casa de los Byanyima se le dio mucha importancia a la educación. De Kenia pasaron a Gran Bretaña, donde fueron acogidos como refugiados políticos. Allí continuó sus estudios, cursando Ingeniería Aeronaútica. Cuenta cómo una vez sacó la mejor nota de la clase y el profesor le preguntó si la había ayudado alguien. «Se daba por hecho que si eras negra y mujer no podías ser buena». Después obtuvo un máster en Ingeniería Mecánica, con especialización en Energía y Conservación Medioambiental en la Universidad de Cranfield (Reino Unido). En sus años universitarios comenzó su activismo y compromiso político. Pero pronto se sintió desilusionada. «Mientras en el campamento pacifista de Grenham Common estaban preocupados por las armas nucleares, en Uganda mi gente estaba muriendo por pequeñas armas de fuego». Otro choque: «Las feministas radicales hablaban de la autonomía de su cuerpo. Pero yo pensaba: «¿Y, dónde queda la lucha por la liberación política, terminar con las dictaduras o la lucha contra la pobreza?»».

Decepcionada por las «luchas occidentales» rechazó una beca para estudiar en Estados Unidos y volvió a su país. Allí se convirtió en una activista política y líder comunitaria. Eran los últimos años del Gobierno de Obote (1980-1985). Byanyima se involucró en el movimiento guerrillero que lideró Yoweri Museveni. Tras la llegada de este al poder, formó parte de la Asamblea Nacional defendiendo los derechos de las mujeres ugandesas. Anteriormente había dedicado muchos años a visitar a asociaciones de mujeres ugandesas para mejorar sus vidas. 

En 2004 pasó a ser directora de Mujeres y Desarrollo en la Comisión de la Unión Africana, donde trabajó en el Protocolo de los Derechos de la Mujer en África. Despues dio el salto a las oficinas del PNUD, trabajando en las mismas cuestiones.

En 2013 fue nombrada directora ejecutiva de  Oxfam Internacional. Aquí se propuso «descolonizar» la organización y cambió la sede central de la oenegé a Kenia. El último año le tocó lidiar con un escándalo de abusos sexuales en su sede central de Haití. Nombró una comisión de investigación, aunque algunos críticos le achacaron no haber actuado con rapidez. 

En 2019 fue nombrada máxima ejecutiva de ONUSIDA. Se ha propuesto luchar contra el estigma que aún existe hacia las personas con VIH/Sida y extender la distribución de retrovirales. Una enfermedad que le ha tocado muy de cerca: su hermano falleció sin recibir medicamentos adecuados por no acudir a la clínica, por miedo a ser rechazado por ello. 

Y es que, 40 años después de su aparición, el VIH continúa matando a unas 700.000 personas al año en el mundo. Una epidemia silenciosa con la que quiere acabar Byanyima. 

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